Red integral de 180 centros educativos implementando menús equilibrados basados en la dieta mediterránea y educación alimentaria para 45.000 estudiantes
Transformando la alimentación escolar en Madrid a través de nutrición equilibrada, educación y sostenibilidad
Nuestra red abarca 180 centros educativos públicos y concertados distribuidos por toda la Comunidad de Madrid, desde educación infantil hasta secundaria. Cada centro recibe apoyo técnico continuo, formación para personal de cocina y seguimiento nutricional personalizado que garantiza el cumplimiento de estándares de calidad alimentaria.
Diariamente servimos comidas nutritivas a 45.000 estudiantes, muchos de los cuales provienen de familias en situación de vulnerabilidad económica. Para estos niños, el comedor escolar representa la comida principal del día, asegurando su correcto desarrollo físico y cognitivo. El programa ha demostrado mejoras significativas en el rendimiento académico y la salud general de los estudiantes participantes.
Todos los menús son diseñados por nutricionistas colegiados siguiendo las directrices de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) y la Estrategia NAOS. Priorizamos productos frescos, de temporada y de proximidad, con especial énfasis en la dieta mediterránea como modelo de alimentación saludable reconocido internacionalmente por sus beneficios para la salud cardiovascular y el desarrollo infantil.
Iniciativas integrales que abarcan desde la planificación de menús hasta la educación nutricional familiar
Diseño y implementación de menús escolares basados en la dieta mediterránea tradicional, con cinco comidas semanales variadas que incluyen legumbres (mínimo 2 veces/semana), pescado (2 veces/semana), carnes magras, cereales integrales y abundantes frutas y verduras frescas de temporada.
Sistema especializado de menús alternativos para estudiantes con necesidades dietéticas especiales: celiaquía, intolerancias a lactosa y frutos secos, alergias alimentarias múltiples y dietas vegetarianas. Cada caso es supervisado individualmente por nutricionistas y coordinado con las familias.
Programa educativo transversal integrado en el currículum escolar con 120 talleres anuales: clases sobre grupos alimenticios, lectura crítica de etiquetas nutricionales, importancia del desayuno, hidratación adecuada y reducción del consumo de ultraprocesados. Incluye materiales didácticos interactivos y actividades gamificadas.
Red de 35 huertos escolares donde estudiantes cultivan verduras, hierbas aromáticas y frutas, aprendiendo sobre el ciclo natural de los alimentos, agricultura ecológica, compostaje y respeto al medio ambiente. Los productos cosechados se incorporan a los menús del comedor, cerrando el círculo educativo.
Programa continuo de capacitación para cocineros y personal de comedores escolares sobre técnicas culinarias saludables, manipulación segura de alimentos, gestión de alérgenos, aprovechamiento de ingredientes y preparaciones que preservan nutrientes. Certificación profesional reconocida por la Consejería de Educación.
Sesiones mensuales abiertas a familias sobre planificación de menús semanales, recetas saludables económicas, preparación de desayunos nutritivos, meriendas saludables y estrategias para fomentar buenos hábitos alimentarios en casa. Participan 340 familias mensualmente con altísima valoración.
Sistema riguroso de control de calidad alimentaria con auditorías trimestrales, análisis microbiológicos periódicos, verificación de origen de ingredientes y trazabilidad completa desde proveedor hasta plato. Cumplimiento estricto de normativa sanitaria europea y española con certificaciones ISO.
Iniciativa de reducción de desperdicio alimentario mediante planificación precisa de raciones, aprovechamiento de excedentes para elaboraciones del día siguiente, compostaje de residuos orgánicos y educación sobre valor de los alimentos. Hemos reducido el desperdicio un 42% en dos años, redistribuyendo excedentes a bancos de alimentos.
Reconociendo la diversidad cultural de Madrid, incorporamos platos de diferentes tradiciones culinarias (latinoamericana, asiática, africana, árabe) adaptados nutricionalmente. Celebramos jornadas gastronómicas internacionales que educan sobre diversidad cultural y promueven respeto e inclusión a través de la comida.
Evaluación antropométrica semestral (peso, talla, IMC) de todos los estudiantes del programa, identificando casos de desnutrición, sobrepeso u obesidad. Intervenciones personalizadas coordinadas con familias, pediatras y servicios sociales cuando se detectan situaciones que requieren atención especial.
Incremento progresivo del uso de productos con certificación ecológica en menús escolares, priorizando proveedores locales con prácticas sostenibles. Actualmente el 30% de ingredientes son ecológicos, con objetivo de alcanzar 50% en 2027. Educamos sobre agricultura sostenible y su impacto en salud planetaria.
Transformación de comedores en espacios educativos agradables: decoración con murales sobre alimentación saludable, música ambiental relajante, monitores formados que enseñan modales y promueven conversaciones positivas sobre comida. El comedor se convierte en extensión del aula, no solo un lugar de alimentación.
Para estudiantes que llegan sin desayunar (18% de los casos), ofrecemos desayunos nutritivos antes de comenzar las clases: lácteos, cereales integrales, frutas frescas y frutos secos. Este programa ha mejorado significativamente la concentración matutina y el rendimiento académico de participantes.
Plataforma colaborativa donde centros educativos comparten mejores prácticas, recetas exitosas, estrategias educativas y soluciones a desafíos comunes. Reuniones trimestrales de coordinadores de comedores escolares fomentan aprendizaje mutuo y mejora continua del programa en toda la red.
Menú equilibrado típico servido en comedores escolares participantes
| Día | Primero | Segundo | Postre |
|---|---|---|---|
| Lunes | Ensalada de tomate con atún | Pechuga de pollo al horno con patatas | Naranja |
| Martes | Lentejas estofadas con verduras | Merluza a la plancha con brócoli | Yogur natural |
| Miércoles | Crema de verduras casera | Albóndigas de ternera en salsa con arroz | Manzana |
| Jueves | Pasta integral con tomate natural y aceite de oliva | Tortilla francesa con ensalada verde | Pera |
| Viernes | Garbanzos con espinacas | Bacalao con tomate y pimientos | Plátano |
Evaluación continua del impacto del programa en salud, educación y bienestar estudiantil
Reducción 18% obesidad infantil en estudiantes del programa comparado con línea base 2020. Disminución 25% deficiencias nutricionales (hierro, vitamina D, calcio). Mejora 15% salud dental por reducción de azúcares. Estos datos provienen de evaluaciones antropométricas y analíticas semestrales realizadas en colaboración con centros de salud pública.
Mejora 23% concentración y atención en aula según evaluaciones docentes. Reducción 31% absentismo escolar relacionado con problemas de salud. Incremento 12% rendimiento académico general especialmente en estudiantes de entornos vulnerables. La nutrición adecuada es fundamental para el desarrollo cognitivo y el aprendizaje.
76% familias participantes reportan haber mejorado alimentación en casa. Incremento 42% consumo familiar de frutas, verduras y legumbres. Reducción 38% compra de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas. La educación nutricional trasciende el comedor escolar y transforma hábitos familiares completos.
Reducción 42% desperdicio alimentario mediante planificación y educación. Disminución 35% huella de carbono priorizando productos locales de temporada. Eliminación 100% plásticos de un solo uso en comedores. Compostaje de residuos orgánicos utilizado en huertos escolares, cerrando ciclo circular sostenible.
Contacta con nosotros para recibir información sobre cómo implementar comedores escolares saludables en tu centro educativo.
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