Programa integral de educación alimentaria para 32.000 niños en 85 centros educativos, con talleres familiares y formación certificada para 340 educadores
Educando a la próxima generación en hábitos alimentarios saludables mediante metodologías innovadoras, lúdicas y científicamente fundamentadas
Nuestro programa educativo abarca desde educación infantil (3 años) hasta secundaria (16 años), adaptando contenidos y metodologías a cada etapa evolutiva. Utilizamos juegos interactivos, cuentos sobre alimentación, experimentos científicos con alimentos, proyectos artísticos y actividades prácticas de cocina. Participan 85 centros educativos de Valencia ciudad y área metropolitana, integrando educación nutricional transversalmente en el currículum académico de ciencias, matemáticas y educación física.
Reconocemos que la familia es fundamental en formación de hábitos alimentarios. Ofrecemos talleres mensuales para familias completas donde padres, madres e hijos aprenden juntos sobre nutrición, planificación de menús, preparación de comidas saludables y estrategias para fomentar alimentación positiva en casa. Los talleres se realizan en centros comunitarios de barrio facilitando participación. 220 familias participan mensualmente con satisfacción del 94% según evaluaciones.
Capacitación continua para docentes, educadores sociales, monitores de comedor y profesionales sanitarios sobre nutrición infantil actualizada, detección precoz de trastornos de conducta alimentaria, metodologías pedagógicas innovadoras y gestión de situaciones especiales. Programa certificado oficialmente por la Conselleria de Educación válido para carrera profesional docente. 340 educadores formados anualmente con seguimiento y actualización permanente.
Intervenciones educativas adaptadas al desarrollo cognitivo y necesidades específicas de cada etapa vital
Aprendizaje mediante juegos sensoriales, cuentos sobre frutas y verduras, canciones sobre alimentos saludables y actividades artísticas. Degustaciones divertidas para familiarizar con diferentes texturas, colores y sabores. Huertos escolares adaptados donde tocan tierra y plantas. Énfasis en crear relación positiva con comida saludable sin forzar.
Identificación grupos alimenticios mediante juegos interactivos, experimentos simples sobre nutrientes, creación de pirámide alimentaria gigante, visitas guiadas a mercados locales. Aprenden origen de alimentos, estacionalidad básica y por qué cuerpo necesita variedad. Preparación recetas simples sin fuego para desarrollar autonomía.
Comprensión profunda de nutrientes (carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales), lectura crítica de etiquetas nutricionales, cálculos de porciones apropiadas, relación entre alimentación y rendimiento físico/cognitivo. Experimentos científicos sobre digestión, proyectos investigación sobre hábitos alimentarios familiares.
Análisis crítico publicidad alimentaria y marketing, prevención trastornos conducta alimentaria, planificación menús equilibrados económicos, preparación comidas completas saludables, sostenibilidad sistema alimentario. Debates sobre mitos nutricionales populares, redes sociales e imagen corporal, impacto ambiental elecciones alimentarias.
Sesiones prácticas donde familias completas cocinan juntas recetas saludables, aprenden planificación menús semanales, estrategias gestión tiempo en cocina, aprovechamiento sobras, compra inteligente y económica. Nutricionistas responden dudas personalizadas. Creación comunidad apoyo entre familias con desafíos similares.
Curso completo 60 horas sobre: bases nutrición infantil y adolescente, psicología alimentaria, detección precoz trastornos alimentarios, metodologías pedagógicas activas, recursos didácticos innovadores, gestión situaciones especiales (alergias, intolerancias, necesidades culturales), coordinación con familias y servicios sanitarios.
Metodologías innovadoras que hacen del aprendizaje nutricional una experiencia divertida y memorable
52 centros educativos cuentan con huertos donde estudiantes cultivan verduras, hierbas aromáticas y frutas. Aprenden ciclo vital plantas, agricultura ecológica, compostaje, importancia polinizadores, estacionalidad, paciencia y cuidado. Cosechan productos que luego consumen en comedor o llevan a casa, cerrando círculo educativo y creando conexión emocional con alimentos saludables.
Cocinas adaptadas en centros educativos donde niños preparan recetas simples, saludables y deliciosas bajo supervisión. Aprenden técnicas culinarias básicas, seguridad en cocina, mediciones y fracciones (matemáticas aplicadas), trabajo en equipo y autonomía. Degustación final compartida refuerza satisfacción y orgullo por creación propia.
Representaciones teatrales interactivas sobre aventuras de personajes que descubren importancia alimentación saludable. Cuentacuentos con marionetas gigantes de frutas y verduras que cobran vida. Niños participan activamente resolviendo desafíos nutricionales de protagonistas. Metodología lúdica especialmente efectiva en edades tempranas.
Laboratorio de alimentos donde realizan experimentos: extracción vitamina C de cítricos, observación almidón microscópicamente, fermentación yogur, germinación semillas, identificación nutrientes mediante tests químicos simples. Aproximación científica a nutrición despierta curiosidad y pensamiento crítico.
Evaluación rigurosa del impacto del programa en conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias y salud infantil
Incremento 85% conocimientos sobre grupos alimenticios, porciones adecuadas y lectura etiquetas en estudiantes participantes. 92% estudiantes identifican correctamente alimentos saludables vs ultraprocesados. Comprensión 78% mayor sobre relación alimentación-salud comparado con grupo control sin intervención.
Aumento 42% consumo frutas y verduras diario en niños del programa. Reducción 35% consumo bebidas azucaradas y snacks ultraprocesados. 68% familias modifican compras alimentarias hacia opciones más saludables. Mejora 55% calidad desayunos y meriendas escolares según seguimiento nutricional.
Reducción 16% prevalencia sobrepeso y obesidad infantil en población participante vs tendencia general. Disminución 28% deficiencias nutricionales (hierro, calcio, vitamina D). Mejora 22% rendimiento físico en educación física. Menos 19% caries dental por reducción azúcares añadidos.
Mejora autoestima mediante autonomía en cocina y toma decisiones alimentarias. Fortalecimiento habilidades matemáticas (mediciones), científicas (experimentos) y sociales (trabajo equipo). Mayor conciencia ambiental sobre sostenibilidad alimentaria. Reducción ansiedad relacionada con comida y peso corporal.
Contacta con nosotros para recibir información sobre cómo integrar educación nutricional en tu centro educativo o comunidad.
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